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Con el kit de cultivo Decipiens - Lophophora Decipiens, tienes todo lo necesario para cultivar tú mismo esta variante de cactus tan especial. Este kit incluye 20 semillas frescas, una bandeja de germinación y una mezcla de tierra específica para que broten sin problemas. Ver crecer esta planta histórica desde la primera semilla es un proyecto botánico fascinante y súper gratificante.
El cactus Decipiens (Lophophora decipiens) es una variante curiosa y no tan conocida del famoso género Peyote. Es originario del norte de México y, aunque los botánicos llevan tiempo debatiendo su clasificación exacta (algunos dicen que es solo una forma regional del clásico Lophophora williamsii), el Decipiens tiene rasgos propios muy marcados.
Su nombre viene de su apariencia "engañosa", por eso también lo llaman el "falso peyote". Su forma y crecimiento pueden variar un montón. Botánicamente es un cactus globular, a menudo algo más plano que el peyote tradicional, con más costillas y unos bultitos (tubérculos) muy definidos. Su color va del verde mate a un tono azulado, y cuando florece saca unas flores rosas pálidas o blancas. Pero lo que más mola a los coleccionistas es lo rápido que crece: el Decipiens se desarrolla mucho más deprisa, echa una raíz pivotante fuerte antes y suele florecer más temprano que su primo más famoso.
Para que tus cactus crezcan sanos, hay que ser preciso. Sigue estos pasos al pie de la letra para preparar tu bandeja de cultivo.
Primero, haz 25 agujeros pequeños en el fondo de la bandeja de plástico. Esto es clave para que drene el agua y las raíces no se pudran. Después, reparte la grava que viene en el kit por todo el fondo hasta que esté bien cubierto.
Mezcla el sustrato con la arena y la perlita y mételo todo en el recipiente. Tienes que esterilizar la mezcla para cargarle los bichitos o moho que puedan dañarla. Puedes hacerlo en el microondas unos 35 minutos a baja potencia, o en el horno precalentado durante una hora. Luego, deja que se enfríe del todo.
Moja bien la tierra ya fría, pero sin que se encharque. Dale unos toques con un pulverizador, espera unos minutos y repite. Un truco para saber si está bien es apretar un poco de tierra con la mano: debe estar húmeda pero no tiene que gotear agua.
Ya puedes poner las semillas. Con la punta de un lápiz, húndelas con mucho cuidado unos 2 o 5 milímetros en la mezcla. La mayoría brotan en un par de semanas, aunque algunas pueden tardar entre 4 y 6 semanas. Cultivar cactus es cuestión de paciencia, ¡no te desesperes!
Una vez plantadas, el cuidado es fundamental para que las semillas "despierten" y crezcan sanas.
Lo ideal para que germinen es mantener una temperatura estable entre 20 y 28°C. Ojo con no pasar de los 28°C, porque el exceso de calor puede achicharrar a los brotes jóvenes.
Mantén la bandeja bien cerrada para que la humedad sea alta y la tierra no se seque. En cuanto veas asomar los primeros cactus pequeñitos, haz unos agujeros en la tapa. Ve haciendo más agujeros cada semana para que la humedad baje poco a poco. A los dos meses, las plantitas ya serán fuertes y podrás quitar la tapa del todo.
Cuando pasen esos primeros meses tan delicados, empieza el mantenimiento de verdad. Aquí tienes las claves:
En el mundillo de la etnobotánica, este cactus se aprecia por su carácter único. Como contiene mescalina de forma natural, siempre ha estado ligado a tradiciones espirituales. Eso sí, hay que tener en cuenta que el Decipiens no se ha estudiado tanto como el Lophophora williamsii clásico. Según las experiencias y análisis, su concentración de mescalina suele ser más baja y variable, por lo que la experiencia suele ser más suave o impredecible.
Si se consume en contextos tradicionales (ya sea crudo o en té), su sabor amargo e intenso puede revolver un poco el estómago durante la primera hora. Una vez pasado eso, se entra en un estado de calma y cambio sensorial donde los líos del día a día pasan a un segundo plano.