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Con el Growkit de Peruvian Torch (Echinopsis Peruviana) tienes todo lo necesario para cultivar tú mismo esta legendaria especie de cactus. Este kit incluye semillas frescas, una bandeja de germinación y una mezcla de tierra específica para que todo brote a la perfección. Ver crecer esta planta histórica desde la primera semilla es un proyecto botánico que lleva su tiempo, pero que engancha y da muchísima satisfacción.
El cactus Peruvian Torch (Echinopsis peruviana, antes conocido como Trichocereus peruvianus) es un cactus de columna que crece superrápido y viene de los Andes, en Perú y Ecuador. Su hábitat natural son las zonas desérticas de montaña, a una altura impresionante de entre 2000 y 3000 metros. Llama la atención por su color verde azulado y sus 6 a 9 costillas redondeadas. En la naturaleza puede llegar a medir entre 3 y 6 metros de alto con un diámetro de hasta 18 centímetros.
En sus costillas verás grupos de 6 a 8 espinas afiladas que pueden medir hasta 4 centímetros. Lo que hace que este cactus sea tan interesante a nivel científico e histórico es que contiene mescalina de forma natural, un potente alcaloide psicoactivo, además de otros compuestos. Los pueblos indígenas llevan miles de años usando estas plantas en rituales chamánicos, religiosos y espirituales.
Para que este cactus tradicional crezca bien, hay que ser meticuloso. Sigue estos pasos al pie de la letra para preparar tu bandeja de cultivo.
Primero, haz 25 agujeros pequeños en el fondo de la bandeja de plástico. Esto es fundamental para que el exceso de agua drene bien y las raíces no se pudran. Después, reparte la grava que viene en el kit por todo el fondo hasta que esté bien cubierto.
Mezcla la tierra con la arena y la perlita y mételo todo en el contenedor. Tienes que esterilizar la mezcla para cargaros cualquier hongo o microorganismo malo. Puedes hacerlo en el microondas unos 35 minutos a potencia baja, o en el horno precalentado durante una hora. Luego, deja que se enfríe del todo.
Humedece bien la tierra ya fría, pero sin que se encharque. Pulveriza la superficie con agua, espera un poco y repite. Un truco: coge un poco de tierra y apriétala; no debería gotear agua.
Llegó el momento de plantar. Usa la punta de un lápiz para empujar las semillas con mucho cuidado en la tierra, a unos 2-5 milímetros de profundidad. La mayoría brotan en un par de semanas, aunque algunas pueden tardar de 4 a 6 semanas. Cultivar cactus es cuestión de paciencia.
Una vez plantado, el cuidado es clave para que las semillas despierten y crezcan sanas.
Para que germinen, lo mejor es mantener una temperatura estable de entre 20 y 28°C. Ojo, no pases de los 28°C porque el calor excesivo puede dañar a los brotes jóvenes.
Mantén la bandeja bien cerrada para que la humedad sea alta y la tierra no se seque. En cuanto veas aparecer los primeros minicactus, haz unos agujeros en la tapa. Ve añadiendo más agujeros cada semana para que la humedad baje poco a poco. A los dos meses, las plantitas ya serán fuertes y podrás quitar la tapa del todo.
Pasados los primeros meses críticos, toca el mantenimiento normal. Sigue estas pautas:
En las ceremonias tradicionales, la preparación del Peruvian Torch se hace con mucho mimo. La carne del cactus se seca, se come cruda o se hierve mucho tiempo para hacer un té. Históricamente, se describe como un viaje armonioso y revelador que te hace mirar hacia "afuera". Mientras que otras pócimas como la Ayahuasca te obligan a mirar hacia dentro para sanar el alma, el Huachuma (el nombre indígena de estos cactus) te ayuda a conectar con el mundo que te rodea. Te ayuda a volver a tu esencia, superar bloqueos y encontrar una paz interior profunda.
Los efectos suelen empezar entre 1 y 2 horas después de tomarlo con el estómago vacío y duran de 8 a 15 horas. Lo más típico es que los sentidos se agudicen una barbaridad: los colores y sonidos son mucho más intensos. Es normal sentir sensibilidad a la luz y ver cómo todo brilla con un aura suave. Las emociones también se disparan, sintiendo una conexión total y amor puro. Comparado con el Peyote, el Peruvian Torch suele considerarse una experiencia más agradable y tranquila. El sabor es menos amargo, por lo que da menos náuseas al principio y el viaje es menos pesado para el cuerpo.
Si vas a realizar este ritual, hazlo siempre en un entorno seguro y con alguien de confianza que esté sobrio (tripsitter).