Confirme que tiene 18 años o más para entrar en la tienda.
Aún no tiene la edad suficiente para visitar la tienda.
€45,10€41,38 IVA incluidoSin IVA
Con el Esqueje de Echinopsis Scopulicola (25 – 29 cm), vas a sumar un cactus raro y fascinante a tu colección etnobotánica. Este esqueje es perfecto si tienes buena mano con las plantas y quieres ampliar tu jardín psicodélico o si te apetece el reto de hacerlo enraizar tú mismo. Esta especie comparte sus propiedades especiales con el famoso San Pedro, pero destaca por no tener casi espinas y por ser una planta muy agradecida y fácil de cuidar.
El Echinopsis scopulicola (antes clasificado como Trichocereus scopulicolus) es un cactus columnar muy especial originario de Bolivia. En el mundo de las plantas enteógenas, este cactus tiene un estatus tan respetado como el del legendario Peyote o el San Pedro, ya que contiene de forma natural la potente y famosa mescalina, un alcaloide psicotrópico.
En su hábitat natural, este cactus puede convertirse en una columna impresionante de hasta cuatro metros de alto, con un diámetro de entre 8 y 18 centímetros. Una de sus características más mágicas es su floración: produce flores grandes y preciosas que solo se abren de noche y se cierran al amanecer. Esta es una estrategia biológica muy inteligente para conservar la humedad en el calor del desierto. Si eres de los que prefiere no pincharse al cuidar sus plantas, esta especie es ideal para ti; la Scopulicola es conocida porque sus espinas son increíblemente cortas y discretas.
En las ceremonias chamánicas y religiosas tradicionales, la preparación de la Scopulicola se hace con mucho cuidado. El cactus se pela y se corta en rodajas finas para consumirlo crudo, secarlo y hacerlo polvo, o preparar un té concentrado. Los compuestos activos funcionan mejor cuando se consumen con el estómago vacío.
Lo que sigue es un viaje espiritual intenso y profundo. Los primeros efectos suelen aparecer entre 45 y 90 minutos después de la ingesta, y es común sentir una reacción física fuerte o algo de náuseas al principio. Una vez que pasa esa fase de "limpieza", el viaje llega a su punto máximo y se abre un mundo de colores vibrantes y fascinantes. Los sentidos se agudizan al máximo: los sonidos y los patrones visuales se vuelven mucho más intensos. Se siente una paz interior profunda, se rompen barreras personales y sientes una armonía total con el universo. El viaje completo suele durar entre 6 y 14 horas.
Si te apasiona cuidar plantas, la Scopulicola te va a encantar. Es una planta muy resistente que aguanta casi todo. ¿Quieres plantar este esqueje de 25 – 29 cm y que eche raíces? Sigue estos pasos: